Formas de usar de manera correcta la tarjeta adicional para dependientes

Formas de usar de manera correcta la tarjeta adicional para dependientes

Tarjeta para dependientes y lo que debes saber

Las tarjetas adicionales, también conocidas con frecuencia como tarjetas amparadas, constituyen una de las mejores herramientas que una persona pueda facilitar recursos que puede usar su familiar o persona cercana con el fin de resolver sus necesidades inmediatas de dinero. Esta es una forma en la que se comparte la cuenta sujeta a una cuenta de crédito, con ingreso facilitado a una segunda persona, que debe mostrar su dependencia para convertirse en afiliado.

Aquí podemos hacer dos cosas. De un lado, agregar una segunda persona como usuario autorizado para usar la tarjeta de crédito y que no es legalmente responsable de los pagos de la tarjeta de crédito, y la segunda forma, donde se agrega a la persona como titular de una cuenta conjunta. Aquí los dos titulares de la cuenta son responsables de pagar. Conozcamos más sobre en qué consisten y cómo usarlas correctamente. Empecemos.

¿En qué consisten las tarjetas adicionales?

Iniciemos por lo más importante, conocer qué son este tipo de tarjetas. Pues bien, para comprender de qué se tratan, debemos partir de que todos los usuarios que tienen una cuenta activa con la entidad, tienen la posibilidad de acceder también a una tarjeta adicional. Esta será una tarjeta conectada a la misma cuenta, de manera que recurre a los mismos recursos, pero que suele ser solicitada para compartirla con el cónyuge, niños y/o adolescentes, o personas económicamente dependientes. De acuerdo a ello, también podemos encontrar opciones de tarjetas adicionales destinadas para niños con soluciones y beneficios especiales para ellos, por ejemplo.

Usar de manera correcta la tarjeta adicional: ¿Cómo hacerlo?

Ahora que hemos visto la herramienta que implica este tipo de tarjetas, es momento de ver una serie de aspectos clave que nos van a permitir manejarla de la manera correcta. Es importante considerar que no se trata de una salida financiera simplemente, sino de un producto que debemos manejar de acuerdo a nuestras necesidades y siempre de manera muy consciente, en especial porque se comparten los recursos con otra persona. Veamos:

Establecer el monto adecuado

Uno de los aspectos más importantes y del que muchos usuarios tienen dudas, tiene que ver precisamente con el monto adecuado para determinar el saldo disponible dentro de la tarjeta adicional. Aquí debemos tener en cuenta varias cosas, entre ellas, el destino que tendrá la tarjeta y en esta medida, las necesidades de cubrimiento que requiere la persona que la va a usar dependiendo de sus actividades principales.

Sin embargo, lo que recomendamos en principio, es determinar una cantidad baja, en especial cuando está dirigida a jóvenes. En el caso de personas que vayan a usar la tarjeta adicional como cónyuges o pareja sentimental, podemos incluso ampliarla si es necesario, todo dependerá de las necesidades particulares y en cierta medida, la experiencia con este tipo de productos.

Determinar un límite para compras

Siguiendo el aspecto anterior, otro factor importante es determinar el monto límite para cuando se efectúen compras, lo que nos permite evitarnos sorpresas cuando lleguen los extractos por elevadas sumas de dinero que se han gastado en compras. Si la tarjeta está destinada a este tipo de necesidades, lo más prudente es establecer el límite y ponerlo a discusión con la familia o directamente con la persona a la que se le asigna la tarjeta adicional. Sin duda, la comunicación es un elemento fundamental para lograr un consenso que permita un uso adecuado de los recursos.

Decidir quién será el responsable de factura

Ahora bien, entonces, ¿Quién hace los pagos de la tarjeta? En general, esto depende de la organización y la persona que tenga la tarjeta adicional, pues si todos en casa contribuyen es una decisión mucho más sencilla. Si bien no es una opción cuando está destinada para niños o adolescentes, por ejemplo, puede usarse a través de acuerdos entre las partes. Una forma de hacerlo es condicionar la tarjeta de crédito según los buenos resultados de los niños en la escuela. Puedes aumentar el monto límite de gasto como “premio” para fomentar la responsabilidad escolar.

Verificación del saldo de la tarjeta

Es importante, sobre todo en este tipo de casos con el uso de una tarjeta adicional, no dar por sentado que el saldo que tiene la tarjeta es el mismo monto que teníamos la última vez que la usamos, incluso podemos caer en el error de confundirnos fácilmente. Antes de usar la tarjeta es necesario verificar el monto que tiene disponible, pues de hecho, no sabremos cuándo la vamos a usar o incluso, esto puede ayudarnos a identificar cualquier novedad no revisada o gestionada previamente. Para verificar el saldo de la tarjeta puedes usar los canales digitales que ofrezca la entidad, pues muchos ya cuentan con un portal web o bien una aplicación móvil.

Sincronizar hábitos de consumo con tarjetas adicionales

Es claro que, independientemente de a quien le entreguemos la tarjeta adicional, esta persona tendrá hábitos de consumo distintos a los tuyos, es por ello que consideramos de vital importancia identificar en qué consisten y así, observar cuáles son sus necesidades más urgentes. Esta es una excelente forma de manejar correctamente la tarjeta, considerando las necesidades de la persona directamente vinculada, de manera que pueda resolver fácilmente sus gastos. De acuerdo a ello, podremos disponer de un monto de dinero adecuado.

En este tipo de casos en el que vamos a usar una tarjeta adicional para una persona cercana, lo ideal es que tengamos una buena comunicación que nos permita establecer acuerdos de uso, determinar el monto y en general, tener claridad sobre el uso que se le va a dar, pues de esta manera no tendremos sorpresas negativas cuando recibamos los extractos de la cuenta.