Errores que debes identificar para evitar la clonación de tarjetas en Internet

Errores que debes identificar para evitar la clonación de tarjetas en Internet

Evita la clonación de tu tarjeta, un fraude frecuente

Las compras por Internet son una de las prácticas cada vez más frecuentes y con ellas, el uso de tarjetas que facilitan las transacciones para realizar los pagos por productos y servicios a los que podemos acceder en las tiendas en línea. Sin embargo, no todo es color de rosa y por ello debemos tener sumo cuidado en el momento en el que ingresamos nuestros datos para efectuar compras.

Los fraudes siguen siendo un peligro constante en las compras por Internet y de hecho, existen muchas medidas que podemos tomar para reducirlas al máximo. Sin embargo, en esta ocasión, nos centraremos en aquellos errores o circunstancias que favorecen el fraude de la clonación de tarjetas y que debes identificar para evitar ser víctima de estas situaciones.

Errores que aumentan las posibilidades de caer en la clonación de tarjetas

Existen varias formas en las que podemos estar facilitando a los malhechores la clonación de las tarjetas de crédito o débito, por ello es sumamente necesario que identifiquemos estas fallas para evitarlas lo máximo posible y de esta manera, cuidar nuestra información financiera. Veamos a continuación cuáles son estos errores:

Suministrar información de seguridad

En ningún establecimiento comercial, independientemente del sector del mercado al que pertenezca, o el producto o servicio en específico que ofrezca, debe solicitar información de seguridad con respecto al producto financiero. Es así que no se debe suministrar por ningún motivo, información como contraseñas, PIN, respuestas de seguridad, etc., siempre que se trate de un establecimiento físico. En el caso de las compras en línea, se deben introducir datos concretos que conectan con el sitio de la entidad a la que pertenece la tarjeta.

Introducir datos usando cibercafé y/o redes públicas

Es posible que en algún momento, si no lo has hecho, vayas a recurrir a las redes públicas o espacios como los cibercafé, para realizar alguna consulta, gestionar algún trámite u otro tipo de situación que nos lleve a ello. Sin embargo, usarlas también implica una serie de cuidados que debemos considerar, en especial si intentamos gestionar trámites financieros. Por ello es de vital importancia evitar realizar transacciones y pagos usando estos canales, dado que desconocemos la seguridad de los sitios a los que ingresamos y sus fines, pues es un equipo que puede tener debilidades en cuanto a su sistema o dejar ingresar fácilmente a personas que quieran acceder a nuestra información.

Olvidar comprobar el bloqueo de seguridad

Cada que realizamos una compra o bien que vamos a finalizar el proceso en cualquier sitio, es necesario que nos fijemos en el pequeño candado que suele aparecer en la esquina de la página. Este candado es el que otorga a la navegación del usuario, un ambiente seguro para sus pagos. Es así que, el bloqueo asegura que la conexión con el servidor es segura y que no se permitirá el acceso a información privada.

Desconocer credibilidad y seguridad del sitio

Ya sea que se trate de una tienda en línea pequeña o bien, una tienda o sitio en el que hayamos hecho una compra antes, es necesario que la precaución que tengamos sea mucho más elevada. Antes de decidir si efectuar una compra e introducir los datos de tus tarjetas, es de suma importancia que nos tomemos el tiempo revisar el sitio, comprobar reseñas, comentarios, experiencias, alianzas a través de las que realice los pagos como las plataformas afiliadas, ubicación, datos de la página, entre otros. Toda esta información nos permitirá comprobar la legalidad del sitio y su correcto funcionamiento.

clonación de tarjetas

Evitar revisar las facturas y movimientos de las tarjetas

Existe un mayor riesgo si no acostumbramos a revisar nuestras facturas y con ello, los movimientos que realizamos con las tarjetas. Esta es una manera de corroborar los movimientos que hemos efectuado en los últimos días y comprobamos que nadie a aparte de nosotros las ha usado. En la actualidad, revisarlos es cada vez más sencillo, pues además de los extractos, hoy las entidades cuentan con plataformas como sitios web y aplicaciones móviles donde podemos revisar esta información en cualquier momento y lugar.

Ingresar datos sensibles de la tarjeta por correo electrónico

El correo electrónico es uno de los canales en los que se presenta con mayor frecuencia la intención de fraude con la solicitud de información haciéndose pasar por la entidad bancaria a la que el usuario está vinculado. Es por ello que se debe considerar que bajo ninguna circunstancia una entidad bancaria o financiera solicita información personal, información de las tarjetas o cualquier otro tipo de dato usando los correos electrónicos. Muchas de las excusas que utilizan personas malintencionadas para acceder a la información lo hacen bajo la justificación de actualización de datos. Ignora y bloquea los remitentes.

No prestar atención a la URL del sitio

Para ganar confianza de los usuarios, muchos sitios que inciden en casos de fraude utilizan el nombre de empresas o marcas reconocidas, de manera que el usuario al ingresar o ver el nombre, no dude de la procedencia. Sin embargo, no debe bastar con observar el nombre de la empresa, sino que además, se debe prestar especial atención a la URL y su composición. Es por ello que debemos corroborar los enlaces a los que ingresamos, verificando que se tratan de sitios oficiales y no copias o páginas que buscan acceder a tu información personal.

Si bien las compras por Internet han solucionado muchas de las necesidades financieras en la actualidad, permitiéndonos acceder a productos y servicios en poco tiempo, es clave tener especial cuidado con la información que suministramos a la hora de realizar pagos, además de los datos que ingresamos a los sitios web. Parte de la seguridad depende del uso y las medidas que tomemos con nuestros productos financieros, por ello es de vital importancia identificar estas situaciones y de esta manera, reducir las posibilidades de riesgo.