8 Hábitos clave para prevenir fraudes con tarjetas de crédito

8 Hábitos clave para prevenir fraudes con tarjetas de crédito

Lo que debes saber para cuidar tus tarjetas

Llevar nuestro dinero de una manera cómoda y segura, no ha sido tan fácil como disponer de él en las tarjetas de crédito, en especial porque nos permite acceder a él en cualquier momento y lugar. Esto sin duda se ha convertido en una solución financiera que sigue atrayendo la atención de los usuarios para disponer de sus propios recursos. Sin embargo, sabemos que las intenciones de todos no son las mejores y que podemos estar expuestos a fraudes aún sin haberlo notado.

Es por ello que, en esta ocasión, te presentaremos una serie de hábitos y formas que te ayudarán a cuidar tu información y tu tarjeta de crédito en distintas condiciones y circunstancias, de esta manera evitaremos en la mayor medida de lo posible, ser víctimas de fraudes.

Hábitos para prevenir el fraude con mi tarjeta de crédito

Muchos de los cuidados y medidas de seguridad están muy cerca de nosotros, por ello es de vital importancia prestar atención a la forma en la que manejamos nuestros productos financieros y también la información sobre ellos. De acuerdo a esto, podemos tener en cuenta lo siguiente:

1. Memoriza tu información de seguridad

Sabemos que con la cantidad de información que recibimos en el día y lo distraídos que podemos estar en distintos momentos, memorizar es una práctica que requiere tiempo y concentración al inicio, pero pronto ya será mucho más fácil almacenar información, en especial, información relacionada con nuestros productos financieros. Lo que sugerimos es memorizar información esencial para el acceso y datos que lo comprueben, como respuestas de seguridad. Esto evita que tengamos recordatorios o documentos con esta información que pudiéramos perder y dejar expuesta nuestra información financiera.

2. Genera combinaciones complejas

Muchas personas optan por combinaciones sencillas que consideran, les permiten recordarlas con facilidad, sin embargo, esto puede ser un foco de inseguridad demasiado alto si una persona malintencionada adivina fácilmente la contraseña. Es por ello que recomendamos que crees una contraseña constituida de manera compleja, así no será tan fácil de coincidir. Olvida las fechas, tu número de documento, número de teléfono, el año en curso o el típico 1,2,3,4.

3. Cambia la contraseña regularmente

Aunque muchas plataformas y entidades ya determinan el cambio de contraseñas de manera obligatoria, muchas otras aún no lo implementan. El cambio de contraseña es una de las medidas que se toman para evitar que el sistema de un equipo o máquina logre almacenar información y hayan personas con acceso a ella por cualquier circunstancia, de esta manera, el cambio de contraseña regular facilita que si alguien ha visto tu información, no tenga acceso a ella posteriormente. Recomendamos hacer esto cuando se sospeche de que la información ha sido expuesta o si no la has cambiado en los últimos meses.

4. Evita prestar o dar a guardar tu tarjeta

Es sumamente importante que tengas en claro que por ninguna razón, otra persona debe tener acceso a tu tarjeta y mucho menos de la información sobre los recursos y datos de ingreso. Esto, porque aún si la tarjeta es usada sin el conocimiento del titular, éste seguirá siendo el responsable de las compras que se efectúen o el dinero que se retire. Es por ello que se debe evitar prestar la tarjeta o permitir que otras personas la guarden en caso de no poder hacerlo nosotros mismos. En general, cuanto menos expuesta esté, mucho mejor. Evita dar información públicamente sobre datos de seguridad, así como también debes evitar dejarla en lugares de fácil acceso sin supervisión.

5. Verifica las transacciones que realices

Otra forma de cuidar tu información financiera y reducir en gran medida la posibilidad de caer en un fraude, es revisando y verificando, también, cada una de las transacciones que realizamos. Es importante que como titular estemos al tanto de cada una de las operaciones que se realizan, ser conscientes de a dónde va nuestro dinero, los pagos que realizamos y demás, de esta manera tendremos un control preciso sobre nuestros recursos en la misma medida en la que evitamos pasar por alto cualquier anomalía o novedad que pudiera aparecer. Esto es, identificar cualquier situación de la que estemos siendo víctimas.

6. Almacena comprobantes y copias

En el momento en el que se efectúan compras y pagos, las plataformas, entidades y demás, suelen emitir comprobantes, facturas, copias y/o registros que nos permiten confirmar que la transacción se ha realizado. En este caso, este tipo de documentos son de suma importancia para rectificar la información del movimiento, razón por la que es clave que guardemos, dentro de lo posible, los registros de confirmación de las transacciones, pues en caso de que no quede registrado en la entidad receptora, u ocurra cualquier otro fallo, tenemos forma de comprobar que la transacción se ha realizado. Además, así, podremos identificar cualquier novedad desconocida.

7. Toma precauciones en los cajeros automáticos

Los procedimientos en cajeros automáticos también son un foco importante al que debemos prestar atención y donde debemos tener cuidado de cómo realizamos nuestras operaciones. En general, te recomendamos optar por cajeros automáticos en zonas cercanas, usarlo en horas del día, evitar que las personas se acerquen mucho o evitar pedir ayuda a personas extrañas, tapar cuando estés ingresando tu contraseña y no olvides retirar tu tarjeta, y si es el caso, el recibo físico, aunque esto es opcional y no siempre necesario.

8. Desconfía de las solicitudes de información

Otro de los métodos más comunes de estafa es la solicitud de información personal financiera a través de distintos canales. En este caso, lo que suelen hacer es pedir información mediante correos electrónicos o directamente a partir de una llamada telefónica, haciéndose pasar por instituciones financieras con las que la persona tiene vínculo. Ten en cuenta que las instituciones financieras no piden datos personales o financieros, de manera que no es posible que sean ellos.

¿Has tomado todas las precauciones necesarias y aún así, sospechas de que estás siendo víctima de un fraude? Ten en cuenta que este es un peligro que podemos ir alejando tomando las medidas adecuadas y en este caso como lo hemos dicho, los hábitos correctos que te alejen de ello con prácticas formas de manejar tus productos financieros y también, toda la información sobre ellos.

Conoce más consejos e información sobre fraudes en nuestra sección dedicada a todo este tipo de contenido, donde te contamos datos clave que debes tener en cuenta para evitarlos.